lunes, 7 de octubre de 2013

Crónicas del hardware II: ¿Qué está pasando en la industria de los semiconductores?


Si analizamos el mercado y los nuevos productos, tampoco es muy alentador. Hemos pasado radicalmente de fabricantes y diseñadores que pensaban en hacer cada vez chips más rápidos a compañías que miran hacia los horizontes del bajo consumo. Ya no es tan rentable vender un equipo informático de alto rendimiento, ahora parece que la moda son los tablets, smartphones, netbooks, etc., siempre aparatos con un rendimiento aceptable, pero más pensados para la movilidad y el bajo consumo. De esto se puede sacar una conclusión, y es que a los diseñadores/fabricantes cada vez les cuesta más trabajo mejorar sus microarquitecturas para conseguir exprimir aun más el rendimiento de sus chips.
Otro factor llamativo es la guerra de familias o arquitecturas de computadoras. Hasta el momento la clara favorita era la x86 (con sus extensiones de 64 bits x86-64 o AMD64 o EM64T), seguida de otras como PowerPC, MIPS, SPARC, etc. Una tímida ARM se les unía a estas, siendo utilizada para algunos dispositivos de bajo consumo, pero sin mayor importancia. Ahora de repente, ARM ha superado a todas convirtiéndose en la arquitectura más popular de nuestros días, dejando atrás incluso a la x86. ¿Quizás porque sea una arquitectura pensada para el bajo consumo? Lo cierto es que el fenómeno se ha extendido hasta infectar a fabricantes como AMD o la propia Intel, que ahora ya piensan en diseños basados en ARM. ¿Quién lo iba a decir hace unos años? Si os fijáis, hasta los sistemas operativos han dado un giro para ser portados y optimizados bajo esta arquitectura.

ARM ha ganado a microarquitecturas tan avanzadas como la Intel Haswell en cuanto a rendimiento por vatio consumido. Aquí esta la clave del éxito de los microprocesadores y SoCs (System on Chip) basados en ARM y el por qué de la maravillosa adaptación al actual mercado. La vieja Acorn Computers ha vencido, no se si por casualidad o porque tenían una visión de futuro casi de ficción, pero han dado en el clavo. Hoy la ARM Holdings (Acorn RISC Machines) puede decir en voz alta: ¡Nuestra arquitectura RISC es la más importante del mundo!

ARM es algo así como la arquitectura MIPS hace unos años, una arquitectura muy empleada para todo tipo de dispositivos y de gran éxito, aunque no ha transcendido tanto como lo ha hecho ARM. Y ustedes estarán pensando, vale, es más eficiente y potente que las arquitecturas de la competencia por vatio consumido, pero en términos generales no son los chips con más rendimiento, entonces... ¿para el sector que demanda un alto rendimiento (supercomputación, servidores, estaciones de trabajo, ...)? ¿Qué futuro nos depara? ¿Solo tendremos chips de bajo consumo en el futuro? ¿Pasará el rendimiento a un segundo plano? Pueden leer el siguiente artículo en el que explico mi visión de futuro.