El carbono es un elemento muy peculiar. Puede formar una forma amorfa, frágil y sin apenas valor como el grafito de la mina de los lápices o mediante la ordenación de sus átomos siguiendo un patrón cristalino, conseguir estructuras tan bonitas, duras y caras como el diamante. También puede ser utilizado para crear algo tan ligero y resistente como la fibra de carbono, lo que nos da una idea de su versatilidad. Pero no es esto lo que nos interesa ahora, sino otra de sus composiciones, el grafeno.
El grafeno es un material compuesto por una lámina de átomos de carbono y que últimamente está dando mucho que hablar. Concretamente es una sustancia formada por carbono puro, cuyos átomos forman una hoja de un átomo de espesor y se unen entre sí mediante un patrón hexagonal. Estas láminas son el material más delgado y fuerte del mundo, pero tienen otras prestaciones como ahora veremos.
