lunes, 23 de septiembre de 2013

Steve Jobs parte I: el destino de alguien que intentó cambiar el mundo



Coincidiendo con el próximo estreno de la película Jobs (al estilo de la ya clásica “Piratas de Silicon Valley”), hoy he querido dar un repaso al a vida de este personaje. El título podría haberse denominado “luces y sombras”, ya eso describiría muy bien la vida de Jobs.

Steven Paul Jobs, nace en San Francisco (California), el 24 de febrero de 1955. Éste mismo año, morirá Albert Einstein y nacerá Bill Gates 8 meses y 4 días después de Jobs. En el 55, un tal Narinder Singh Kapany inventa la fibra óptica, Bell Telephone presenta la primera computadora transistorizada (la TRADIC, con un total de 800 transistores). Curiosidades de la vida, en la zona de pruebas de Nevada, EE.UU. detonaría una bomba atómica llamada Apple-2, una más de sus absurdos experimentos nucleares (los cuales contaminaron muchísimas hectareas del desierto con Plutonio). Otras de las casualidades fue que Ray Kroc inauguró el primer McDonald's, con lo que Jobs odiaba ese tipo de comida...

Jobs no tuvo una infancia normal, ya que era adoptado. Sus padres biológicos se llamaban Abdulfattah Jandali (inmigrante sírio musulmán) y Joanne Carole Schieble (estadounidense con ascendencia germano-suiza), mientras que los adoptivos eran Paul Jobs y Clara Hagopian. Una familia de origen armenio y de clase media, de la que cogería su apellidos. La familia Jobs se trasladaría al sur de Palo Alto, concretamente a la ciudad de Mountain View. La ciudad estaba comenzando a transformarse en un importante referente industrial en cuanto a la industria de la electrónica. El interés de Jobs por la electrónica lo hizo unirse a un club llamado Hewlett-Packard Explorer Club, en el que los ingenieros de HP mostraban a los chicos las novedades del sector. A sus 12 años vería allí la primera computadora, la cual le hizo forjar la idea de que él quería trabajar con aquellos trastos en el futuro.

El joven Jobs preguntó durante una charla del presidente William Hewlett por unos componentes necesarios para un proyecto de clase que estaba haciendo, Hewlett quedó impresionado por el potencial de Jobs y le proporcionó el material. Luego le ofrecería hacer las prácticas en la compañía HP y comenzaría a trabajar los veranos, donde conocería a Steve Wozniak y Bill Fernandez. El trabajo de Jobs en HP se limitaba a colocar tornillos y montar aparatos electrónicos.

Luego se uniría a la universidad Reed College de Portland (Oregón), donde solo asistiría 6 meses a clase. Durante otros 18 meses asistiría como oyente a algunas clases más, mientras que realizaba trabajos mal pagados. Dos años más tarde, en 1974, el hijo pródigo regresa a casa en California y consigue un trabajo en la compañía de videojuegos Atari. Allí colaboró en la creación del videojuego Breakout (similar al clásico Pong). Al Alcorn, ingeniero jefe de la compañía (diseñador de la máquina recreativa de Pong) fue el que eligió a Jobs a dedo, transformándose así en el empleado número 40.

Tiempo después, se unió a las reuniones de Homebrew Computer Club gracias a Wozniak. En este club de aficionados a la informática de Silicon Valley, Wozniak le contó que estaba intentando construir un ordenador casero. Jobs, que más que un genio o gurú era un comercial en potencia, convence a Wozniak para crear dicho computador y venderlo. Básicamente lo que sucedió es que todo el trabajo recayó sobre Wozniak y los beneficios sobre Jobs, ya que de los 5000 $, 350 fueron para Wozniak y el resto para Jobs (un reparto muy equitativo y justo, sin duda...).

Tras un retiro espiritual en la índia, donde quizás se gastó su botín sin haber tocado un chips, volvió para renunciar a Atari y crear Apple Computer. Nuevamente el lado oscuro de Jobs afloró y comenzó a coquetear con las drogas como el LSD.

Wozniak reveló a HP que construía un computador personal casero, ya que su contrato se lo exigía. HP rechazó financiar el proyecto porque lo consideraba ridículo. Entonces Jobs crearía Apple Computer Company junto con Nolan Bushnell, primer empleado, y al que se uniría Steve Wozniak. Así se creó el primer computador personal, el Apple-I. Jobs, nuevamente se dedicó a promocionarlo y llegó a vender 200, poniendo a la compañía en el inicio de lo que sería un elevado crecimiento.



El Apple II seguiría siendo un éxito y gracias a estos dos ordenadores, tanto Jobs como Woz se convertirían en ricos. Las ventas fueron todo un éxito, el ingenio de Wozniak junto con los dotes de marketing y financieros de Jobs harían una mezcla explosiva.

Más tarde vendría Lisa, en honor a la hija que Jobs no quiso reconocer, un equipo con GUI o interfaz gráfica de usuario. El precio de este equipo era abusivo, clara esencia de los productos Apple, cuyo resultado fue unas ventas poco numerosas y un gran favor para las ventas de los IBM Pcs. Jobs, para mantener el nivel de la compañía, quiso convencer al director ejecutivo de Pepsi-Cola en aquel entonces, John Sculley para ser el nuevo CEO de Apple. La frase que Jobs le soltó a Sculley para convencerlo fue: “¿Quieres vender agua azucarada el resto de tu vida, o quieres hacer historia?”

Apple presentó el Macintosh, el primero ordenador con ratón. Una idea robada a Xerox (compañía que rechazó el proyecto por considerarlo algo absurdo) y un nuevo fracaso de ventas para la compañía de la manzana.



Siguiendo con la historia, el mismo Sculley que fue puesto como líder de la empresa por el propio Jobs, fue el encargado de despedir a Steve Jobs en 1985. Pero no se fue solo, ya que el dirigente había despedido a 1200 empleados para reestructurar la compañía. Sculley no podía soportar a Jobs más. Por cierto, igual suerte corrió Wozniak, el artífice de Apple I, Apple II y las bases del Macintosh. Los dos miembros de Apple fueron despedidos en el 85 y se dedicaron a otras labores. Woz por su parte creó una empresa llamada Cloud 9 para desarrollar mandos a distancia e inventar el primer mando a distancia universal.

Seguir con la parte: I, II, III, IV y IV.