jueves, 27 de marzo de 2014

El SaaS podría ayudar a Linux a liquidar a Windows y Mac OS X


No se si los días de Microsoft y Apple están contados, pero Linux fue toda una revolución desde que se inició a crear y cada paso que da es otra nueva revolución dentro de ya iniciada. Linux ya domina en supercomputadoras, servidores y empresas, Linux está empezando a pisar fuerte en el terreno de los videojuegos y lo hará también en el de la automoción. 
El único escalón que necesita conquistar Linux para ser el sistema operativo más usado y aniquilar a la competencia es el escritorio, los ordenadores domésticos. Y aquí es donde yo voy con este título. El Cloud Computing podría echarle la mano que le hace falta para que comande también aquí. 

Una de las carencias más destacadas de Linux en la actualidad es la falta de cierto software que algunas compañías aun se reservan para Windows y como mucho también para Mac OS X. Ya van siendo más las que cedan y comiencen a pensar en Linux, pero aun no son suficientes o al menos no son las que se desea. Bien es cierto que existen muchas alternativas libres, pero algunas no se encuentran en una fase de desarrollo demasiado madura.
El futuro es la nube y la nube nos traerá inmensidad de apps multiplataforma en red sin necesidad de instalar en nuestro equipo nada. Suites ofimáticas, programas de edición,… todo lo que queramos con los servicios Cloud que vienen. Así se elimina el último escollo que tiene Linux para dominar TODO el universo informático. 
SaaS (Software as a Service) es una de las capas que nos ofrece el cloud computing y nos ofrece aplicaciones completes como servicio. Ya hemos visto como muchos proveedores ofrecen sus servicios de software en la nube para los cuales solo hace falta un navegador web, sea cual se tu sistema operativo. Otro ejemplo es Microsoft Office 365, la famosa suite ofimática de Microsoft, que incluye versiones en línea que se podrán ejecutar desde donde sea. 
Richard Stallman no ve con buenos ojos esta computación en la nube, porque pone en peligro las libertades de los usuarios. En parte tiene razón, yo no soy muy partidario de dejar mis datos más personales en sitios de almacenamiento en la nube como Dropbox, o incluso Ubuntu One. Son accesibles por terceros y eso vulnera el derecho a la privacidad, pero si la nube es pública y está gestionada por “gente de confianza”, ¿por qué no “confiar” en ella? Siempre con cabeza y reservando datos especialmente sensibles o privados offline y bajo tu recaudo, que es donde están más seguros. Recuerda: ¡No network, no problem! 
Así que en mi humilde opinión, con esta nueva tecnología, “se aproximan nublados y malos tiempos para los monopolios de software propietario” y no precisamente del cielo, sino que la amenaza viene esta vez desde la red…