viernes, 29 de noviembre de 2013

Emilio Herrera Linares un Leonardo da Vinci español


En el artículo anterior faltaba un nombre muy importante, tanto que he escrito un post especial para él. Se trata de Emilio Herrera Linares, un andaluz que pudo cambiar el rumbo de Andalucía, España y la humanidad.
Nació en Granada, en una familia católica, un tal día 13 de febrero de 1879. Fue un Teniente Coronel, ingeniero militar, piloto, político, científico y destacado aviador. Fue el creador de uno de los primeros laboratorios de aerodinámica del mundo (el Laboratorio Aerodinámico de Cuatro Vientos, inaugurado en 1921 y dotado de uno de los túneles de viento más grandes y modernos, germen de lo que sería el INTA o Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial). Allí colaboraría con Juan de la Cierva en la creación del autogiro (antepasado del helicóptero). Emilio Herrera también fue segundo comandante del dirigible Graf Zeppelin LZ 127 (la aeronave más grande hasta la fecha que unió Europa y America).


Imaginó los viajes a la Luna como Julio Verne, ya que perteneció a la generación de militares intelectuales e influidos por el escritor. Además llegó a plantear las colonias espaciales tal como se conciven actualmente. Durante una conferencia en la Universidad Autónoma de Madrid, llegó a sentenciar que el hombre llegaría a la Luna en 40 años. Se cumplió su previsión...
Diseñador del primer traje espacial, basándose en el traje de buzo. Para ello plantearía una propuesta de proyecto en el que ascendería en globo a la estratosfera para probar su traje y escafandra estratosférica. La escafandra estratosférica que diseñó se adelantaba mucho a su época (sistema de respiración antivapor, termómetros, barómetros, varias herramientas para tomar datos y coger muestras, micrófono, etc.), lo revolucionario de su traje hizo que incluso una Comisión Internacional le pidió que se pospusiera por motivos científicos hasta más tarde, fijándose en Octubre de 1936 (la Guerra Civil española impidió darla a conocer). Fue tan importante, que se llegó a reconocer que la gran aportación de Europa a la conquista del espacio había sido el traje de Emilio Herrera.
Durante la guerra se exilió en Francia y allí continuó su investigación. El partido Nacional Socialista (Nazi) Alemán lo invitó a Alemania y estuvo interesado en sus proyectos. Hitler quiso que trabajase en el Laboratorio de Vibraciones de Berlín (propuesta que vetó el gobierno del General Franco). Pero no fue el rechazo de la dictadura franquista lo que hizo rechazar la oferta, el propio Herrera se lo comunicó al General Von Faupel, al que conocía desde hacía años, que le seducía la idea pero no podía aceptarla.
En el 45 escribiría un artículo revelador sobre la posibilidad de usar la energía atómica como arma destructiva y dicho artículo fue rechazado, una semana antes de que estallase la bomba de Hiroshima. Más tarde sería nombrado consultor de la UNESCO sobre temas de física nuclear.
Durante el exilio en Francia pasaría penurias viviendo de un mísero sueldo proveniente de las patentes sobre un sistema de doble proyección geográfica y un flexicalculador para resolver funciones matemáticas e integrales elípticas.
Tras la guerra Herrera propuso al Ministerio del Aire del gobierno francés sumarse la carrera espacial que estaban realizando rusos y norteamericanos. Propuso con un cohete V2 alemán (que los franceses expropiaron a Alemania tras la rendición) y un piloto español, poder hacer un lanzamiento a la Luna. Los franceses lo consideraron una locura y se negaron.
Esto no desanimó a Emilio y algunos ingenieros de la NASA lo visitaron y le propusieron hacer una ascensión a la Luna. Los americanos pusieron un cheque en blanco a Herrera y el rechazó el dinero a favor de una condición, que fuese una misión conjunta entre EEUU y la República Española en el Exilio, por lo cual ondearía una bandera española en la Luna (los americanos rechazaron la condición y dijeron que solo ondearía la estadounidense).
Injustamente caído en el olvido y murió el 13 de septiembre de1967 en Ginebra (Suiza), su cuerpo sería trasladado al cementerio de Granada y allí yace hoy bajo un epitafio que dice "No lo lloréis, imitadlo". La política sepultó el ingenio una vez más y ya son demasiadas.
Sus inventos, estudios y descubrimientos no terminan aquí, puedes ver una lista completa en este enlace.