Cuando repasas el
mercado de teléfonos inteligentes (smartphones) te das cuenta que las compañías
que han adoptado Android como sistema operativo, son las que obtienen mejores
resultados en el mercado. Un ejemplo de ellos es el Samsung Galaxy S3, que se
ha vendido como churros.
En cambio, otras empresas que tenían un liderato
bastante bueno, en cuanto al mercado de móviles, lo han perdido por una mala
decisión. Ejemplos de ello son RIM (BlackBerry) y Nokia, ambas le volvieron la
vista al sistema de Google y continuaron con sus sistemas operativos propios.
Nokia, al ver el fuerte descenso de ventas se vio obligado a desechar Symbian
OS y a poner un “parche” a su error, adoptando Windows Phone 8 como su sistema
móvil. Pero ¿quien quiere un Windows en su teléfono? Los resultados fueron
fuertes caídas de ventas para las dos compañías y Nokia incluso se vio obligada
a despedir 10.000 empleados de su plantilla y a cerrar su fábrica de Finlandia
para trasladarla a China, donde la mano de obra es más rentable. Ya ves, una
compañía con tanta reputación en el sector móvil como Nokia ha pasado a ser una
más… todo gracias a una estúpida decisión.
