lunes, 16 de diciembre de 2013

¿Cómo elegir el mejor disco duro magńetico o de estado sólido? (ACTUALIZADO)



Los discos duros son una parte fundamental de nuestro ordenador, ya que se encargan de almacenar la información y el software instalado. Lo que haré en este artículo será analizar las características que debéis mirar antes de comprar un disco duro para realizar una compra de calidad y no arrepentirse en el futuro.

El artículo está dividido en tres partes fundamentales: CRITERIOS A TENER EN CUENTA, MÁS CONSEJOS y ¿CUÁL ELEGIR EN CADA CASO?. En el primero se detallan los parámetros y requisitos que debe cumplir un disco duro para que sea bueno, en el segundo doy algunos consejos sobre como no caer en algunas trampas y en el tercero hacemos un repaso por algunos de los discos duros más recomendables, tanto SSD, como HDD e híbridos. 


CRITERIOS A TENER EN CUENTA:

Alguno de vosotros se preguntarán, ¿en qué me debo fijar para escoger un buen disco duro? Pues bien, ahora os comento las características que más influyen en la calidad y el rendimiento a la hora de elegir un buen disco duro: 

  • Capacidad: como es lógico, una de los principales datos por el que debemos guiarnos para comprar un disco duro es la capacidad. Este dato es muy personal, ya que cada persona puede necesitar una capacidad distinta según sus intereses. Pero es aconsejable comprar un disco duro mayor para no tener problemas de espacio en el futuro. Creanme, aunque pienses que es suficiente, nunca es suficiente. Un disco duro magnético de 1TB (1000 GB) ya es un gran disco duro, aunque los hay de mayor tamaño. En cuanto a los SSD, tendrás que conformarte con capacidades inferiores alrededor de los 500GB por el momento o pagar precios bastante elevados por discos SSD superiores a esta capacidad.  Hay que decir, que tanto los SSD como los HDD están en constante desarrollo para aumentar las capacidades y puede que desde que se ha escrito este artículo hayan aumentado las capacidades. Por ejemplo, Western Digital ha presentado un disco duro de 6TB que es un 23% más eficiente y un 38% más rápido. El secreto está en el helio, que sustituye al aire del interior del disco que limitaba la cantidad de platos internos imponiendo 5 por pulgada. El WD de 6TB puede tener 7 por pulgada gracias al helio y este gas ofrece menos resistencia que el aire, permitiendo que los discos no demanden tanta energía para girar y sean más silenciosos. Seagate hizo algo similar para superar la barrera de los 500GB con un disco de 750GB hace años, pero la solución de Seagate fue la denominada tecnología PMR (Perpendicular Magnetic Recording). PMR grababa los datos perpendicularmente para que cada bit ocupase menos espacio que en la "Longitudinal Recording" convencional. 

  • Tipo: creo que es el segundo factor más importante, determinar el tipo de disco que necesitamos según el uso que le vamos a dar. Por lo general existen tres tipos: los discos duros magnéticos o HDD (Hard Disk Drive), los discos duros de estado sólido o SSD (Solid State Disk) y los híbridos (SSHD). Los magnéticos que son los convencionales y utilizan un sistema electromecánico y guardan la información magnéticamente en platos. Son bastante fiables, pero son los más “lentos” (puesto que usan partes mecánicas), aunque resultan suficientemente rápidos para la mayoría de usuarios. Los discos SSD son discos que emplean memorias flash/DRAM electrónicas (chips de memoria como los de los pendrives o las tarjetas de memoria). Eso hace que no dependan de partes mecánicas y los accesos sean muchos más rápidos, similares a los de una RAM. Pero los SSD, al basarse en memorias flash/DRAM, sus celdas se deterioran con las lecturas/escrituras, llegando un momento en el que dejan de funcionar y no se pueden recuperar los datos (las últimas tecnologías pueden extender desde 100.000 a 1.000.000 de ciclos). Por último, los híbridos son en realidad discos duros magnéticos a los que le han añadido una memoria flash (como la de los SSD) y tecnologías que cargan los datos que se usan frecuentemente para agilizar la velocidad. Si necesitas un disco duro rápido y fiables a la vez, la mejor solución es optar por un híbrido. En cambio, si lo que haces es usar videojuegos o programas que necesiten mucho rendimiento, sin importar tanto la fiabilidad, compra un SSD. Otra opción recomendable es optar por un disco duro SSD para instalar el sistema operativo y demás software y otro HDD para guardar tus datos más importantes... Además, ten en cuenta que los SSD son más caros y tienen menor capacidad (no suelen superar los 500 GB, aunque hay algunos de hasta 1TB, frente a los 3TB o más de los HDD).  

  • Tamaño: según para lo que vaya destinado el disco duro, tendrá que tener un tamaño determinado. Por ejemplo, si es un disco duro para un ordenador portátil, este debe ser de 2.5” y si es para un sobremesa de 3.5” (aunqeu también valdrían los de 2.5” con un adaptador para las bahías). Incluso existen otros discos duros de otros tamaños, como por ejemplo los de 1.8” para otros dispositivos móviles (reproductores de MP3,...). También existen de 1” y de 0.85”. Si el uso que le vas a dar es “movido”, es decir, si el disco duro va a sufrir movimientos bruscos o golpes, lo mejor es escoger uno pequeño, puesto que aguantan mejor las vibraciones que los de 3.5”. 

  • Interfaz: es importante elegir la interfaz adecuadamente, no solo por cuestiones de compatibilidad de conexión, sino porque de esta depende la velocidad de transferencia de datos entre el disco duro y el equipo. Los antiguos IDE/ATA han dejado paso a los SATA, USB, Firewire, SCSI, Esata,... Lo normal es que si es un disco duro interno se escoja la interfaz SATA III (siempre que sea compatible con nuestro sistema, la versión 3 puede llegar a tasas de transferencia de 600 MB/s), mientras que para los externos sería mejor seleccionar un USB 3.0 (con tasas de transferencia igual al SATA III) por cuestiones de compatibilidad (no todos los equipos soportan eSATA, SCSI o Firewire, pero sí que tienen USB y éste tiene retrocompatibilidad con versiones USB 2.0 y USB 1.1..., así que en ese sentido no hay problema). 

  • Tiempo de lectura: es el tiempo que tarda la aguja del cabezal (en los discos duros magnéticos) en situarse en la posición pista/sector donde se lee el dato requerido. Es interesante que este tiempo (medido en milisegundos o nanosegundos) sea lo más bajo posible, porque esto indica que el disco duro será más rápido. Un tiempo de 8 ms para un disco duro magnético está muy bien, en cambio para uno de estado sólido podría rondar los 550 ns... Otros datos aportados por algunos fabricantes son el tiempo medio de acceso, tiempo de escritura, latencia, etc., pero el de lectura puede indicarnos más gráficamente la velocidad que tendrá. 

  • Tasa de transferencia: es la cantidad de bites por segundo que puede transferir el disco duro desde o hacia el exterior. Esto será interesante para saber si el disco duro será rápido o no, un disco duro muy rápido y con una tasa de transferencia baja hará un efecto de “cuello de botella” y afectará al rendimiento. 

  • Velocidad de rotación: esta interfiere directamente en la velocidad del disco. Indica a cuantas revoluciones por minuto giran los platos del disco (solo para discos duros magnéticos). A mayor velocidad, menor latencia media, es decir, menos tiempo tardará la aguja o cabezal en situarse en el sector deseado. Lo normal son 7200 rpm para discos duros de 3.5” y 5400 rpm para 2.5”, por debajo de esto sería algo lento. 

  • Caché o buffer: es una memoria flash que integran los discos duros. Esta memoria es más rápida que la del disco duro y hace de enlace entre el disco y el sistema. Con esta memoria intermedia se agilizan los procesos, ya que se puede llegar de datos desde/hacia el disco duro y esta puede ser accedida de manera más rápida. Así que busquen discos duros con buffer mientras mayor mejor, una buena cantidad puede ser entre 8 y 16MB. En los SSHD, esta caché tiene especial importancia y suele ser de mayor tamaño. 

  • Resistencia a los choques: es muy importante en discos duros magnéticos, ya que al estar compuestos por partes mecánicas como el cabezal, esta puede impactar con la superficie del plato y dañarlo o arañarlo, quedando inservible la información. Recuerden que los discos duros magnéticos de menor tamaño suelen resistir mejor los golpes al tener menos masa. Algunos fabricantes nos expresan la resistencia a golpes en función del tiempo, diciéndonos la cantidad de fuerzas G que es capaz de soportar en funcionamiento, fuera de operación o vibración operativa. Algunos más resistentes pueden llegar a soportar golpes de hasta fuerzas de hasta más de 300 Gs fuera de operación, mientras que suelen soportar fuerzas de 80 Gs en funcionamiento y algo más de media G en vibración operativa. Los discos duros SSD pueden resistir golpes de hasta 1000 Gs, en este sentido son mucho más resistentes al no disponer de partes mecánicas. 

  • MTBF (Mean Time Between Failures): es una unidad que mide el tiempo promedio entre fallos. Este factor suele estar muy ligado a los discos duros SSD, aunque también se emplea para los discos duros magnéticos. Normalmente los SSD suelen ser menos propensos a fallar, aunque a veces que pueden tener este tipo de fallos en sus celdas. Lo normal para un disco duro magnético de buena calidad es tener un MTBF de entre 1.400.000 y 2.000.000 horas, mientras que los SSD pueden ir desde los 1.000.000 hasta más. Es importante elegir un disco duro con un MTBF muy alto, así nos aseguraremos de que los fallos son mínimos. 

  • Porcentaje de fallos: es la cantidad de fallos que suelen aparecer en los discos duros. Estos datos no suelen facilitarlos los fabricantes, sino empresas dedicadas a realizar test de los productos existentes. Según estos análisis, los discos duros SSD que menos fallan son los Samsung, seguidos de los Plextor, en tercer lugar los Intel, cuarto puesto para Crucial, quinto para Corsair y sexto para OCZ. En cuanto a los HDD, los Toshiba suelen ser los mejor parados en este sentido, seguidos de los Seagate, luego vendrían en tercer lugar los Western Digital, cuarto puesto para Samsung (la división de discos duros fue adquirida por Seagate) y quinto para Hitachi (HGST). Esto puede variar de un año para otro y del tamaño de disco elegido, los datos expuestos pertenecen a un estudio de 2013, pero cuando hablamos de capacidades mayores, los mejores parados eran los Hitachi (seguidos de los WD y los Seagate salen bastante mal parados) y los peores los Toshiba... También es diferente analizar un Seagate Barracuda, que un Seagate Momentus o un Seagate Constellation, pro ejemplo. Evidentemente la serie Seagate Constellation tendrá una fiabilidad impecable, ya que están destinados a empresas y gobiernos. Me gustaría decir que Seagate ha sido una de las mejores durante muchos años, pero últimamente está bajando un poco su fiabilidad (puede que tenga algo que ver la adquisición de la compañía de recuperación de datos). En cambio otras que permanecían a la sombra parecen haber resurgido, como HGST (actualmente adquirida por WD). 

  • Consumo: el consumo no es un factor clave en el rendimiento, pero sí en el ahorro y en el respeto con el medio ambiente. Un disco duro más eficiente siempre interesará más, sobre todo si se va a destinar a un sistema NAS o RAID. Visualiza los datos sobre consumo entre discos duros y mira cual es el más adecuado, sobre todo si va destinado a un equipo móvil o que depende de una batería. Los SSD suelen tener un consumo más bajo, que debería estar por debajo de los 2w. Mientras que los HDD pueden llegar a los 5w.

  • Calor disipado: es interesante conocer si el disco duro se calienta mucho o no. El calor puede afectar al rendimiento y además causa daños tanto en los discos duros magnéticos como en los de estado sólido. Evita comprar discos duros de los que hayas leído que se calientan demasiado y asegurate de que tenga una buena ventilación o refrigeración. Los nuevos discos HDD con helio se sobrecalentarán menos por las propiedades de este gas. Los SSD deben estar compuestos por chips eficientes que no tengan un elevado TDP. 

  • Rango de temperatura operativa: a no ser que estés en condiciones extremas o para uso militar (en el hilo o desierto), esto no debe ser un problema grave. Pero sí que deberías fijarte en el rango especificado por el fabricante, que normalmente puede ir de 5ºC a 60ºC. Mientras más alto sean estos valores, mejor, puesto que deberían soportar las altas temperaturas mejor.  Los discos duros SSD tienen ventaja, puesto que pueden aguantar rangos entre -60ºC y 95ºC sin problema. 

  • Ruido: los SSD no emiten sonido, al no tener partes mecánicas y piezas móviles. En cambio los HDD si que las tienen y los sonidos deben de ser lo más bajos posibles, por cuestiones meramente de confort (a no ser que te dediques a la edición de sonido y necesites un equipo ultrasilencioso). El ruido generado se mide en decibelios (dB) y puede llegar a los 26dB durante el funcionamiento y algunos decibelios menos durante el reposo. 


MÁS CONSEJOS

Un consejo, evita los discos duros “Refurbished o Recertified”, ya que son discos duros defectuosos que fueron reparados en la fábrica. No deberían dar problemas, pero no es lo mismo una unidad que haya nacido bien a una que haya tenido que ser reparada antes de salir de fábrica. Estos discos duros se venden a menor precio, pero debemos evitarlos. Estos discos duros suelen hacer más ruido de lo normal y vienen con algunos sectores dañados, así que la fiabilidad es baja. 
Tampoco debes fiarte mucho de las marcas subsidiarias o marcas B, me refiero a que Seagate ha adquirido últimamente a la división de discos duros Maxtor y Samsung, la primera desaparecía como marca, pero aun se siguen vendiendo discos duros con marca Samsung y estos son en realidad discos duros Seagate a los que le han realizado un “rebranded” y no se si mantendrán la misma calidad de la marca madre o no. Hitachi (Hitachi Global Storage Technologies o HGST) también compró la división de IBM y se quedó con su tecnología, pero ahora forma parte de Western Digital (WD). Y la próxima en caer será Toshiba, que será adquirida por Seagate o WD seguramente... Pero cuando hay este tipo de movimientos la calidad suele variar considerablemente y lo que antes era una marca fiable puede ahora no serlo tanto o al contrario. 

Tampoco debes fiarte de la marca, por ejemplo, Seagate y WD han comenzado a entrar en el terreno de los discos duros SSD, a pesar de su renombre en el sector de los HDD, en los discos de estado sólido aun les queda mucho que aprender. Kingston también puede sonarte de las memorias RAM y  esta marca, aunque no sea de las top, es bastante económica y robusta. En cambio, Intel, una empresa con tanto palmares tiene problemas en sus discos duros SSD y están teniendo problemas... 
Es cierto que los fabricantes de discos duros SSD emplean chips controladores de otras marcas y no siempre los mantienen en todos sus modelos, esto hace más difícil saber si dos modelos de discos SSD de una misma marca poseen una calidad igual. Por ejemplo, los chips JMicron tienen un rendimiento algo irregular y están integrados en algunos A-DATA, Active Media, Buffalo, Cavalry Storage, CFD, GreenHouse, Hama, Kingfast, MachXtreme, Patriot, Ridata, SoliData, Silicon Power, SuperTalent, Transcend, Traxdata, Wintec Industries y Zalman. En cuanto al chip Indilix es un contorlador que rinde bastante bien y se emplea en los G.Skill, Unigen, SuperTalent, Sophia, SoliData, RunCore, PQI, PhotoFAst, Patriot, OCZ, Corsair, Cavalry Storage, Buffalo, Asax, etc. Intel también tiene su controlador propio (con una tasa de escritura no muy buena) y se emplea no solo en sus discos, sino en los Kingston y PQI. Samsung tiene sus propios controladores y los suministra a otros como OCZ, Corsair, SuperTalent, etc. La conocida firma Marvell también tiene sus controladores para discos Crucial, Memoright, Micron, FotoFAst y Plextor. SandForce es otra de las creadoras de controladores con un rendimiento bastante bueno, incluidos en los discos Viking, Transcend, SuperTAlent, SoliData, Silicon Power, OCZ, Memoright, Macrotron, MachXtreme, G.Skill, Corsair y AMP. Seagate y Western Digital también tienen sus controladores propios, llamados Pulsar y SiliconEdge Blue respectivamente. Tanto Seagate como WD utilizan también otros controladores para sus productos... También existen otros fabricantes de controladores como KTC (SuperTalent, Silicon Power, PQI, ), MTRON (MTRON, ADTEC), INITIO (CFD), Fusion IO (Fusion IO), Phison (Patriot, Pretec, Wintec Industries, Crucial, CFX, GreenHouse), Xilinx (Hama, MTRON, ADTEC), Toshiba (Toshiba, IO DATA, SuperTalent, Lenovo y muy ligada a Kingston), SanDisk (SanDisk, ), …

Tampoco te tienes que tomar a rajatabla lo de la fiabilidad que he puesto anteriormente, ya que dependiendo del modelo y el interés puesto por el fabricante en que sean fiables, puede hacer oscilar los rankings. Western Digital es una de las que más daños electrónicos tiene, siendo bastante afectados por fluctuaciones en la corriente de entrada. Así que si tiene sun WD, quizás sería recomendable tener una buena fuente de alimentación con tecnologías de protección contra picos y sobre tensiones o disponer de sistemas de alimentación ininterrumpida que mantengan la corriente de la red estable. En cuanto a Seagate, lo que más suele fallar es el firmware, así que los Barracuda 7200.11 con firmware SD15, SD25, DE12, HP12, HP24, etc, suelen fallar en el arranque o borrarse de manera repentina (en versiones de firmware más modernas se ha corregido este fallo). Los Toshiba suelen fallar mecánicamente, siendo la serie GAS y GAX afectadas por una degradación del lubricante que hay en los cojinetes del motor. Esto causa vibraciones, bloqueo del motor y problemas de funcionamiento. Samsung es conocida por el fallo en sus cabezales, es bastante común, sobre todo por golpes o degradación interna de la emulsión. Hitachi (HGST) también se caracteriza por los daños en la emulsión, sobre todo en la serie DeskStar heredada de IBM. A causa de una baja calidad de la aleación de soldadura de la emulsión nos podrá aparecer este tipo de problemas o pantallazos con el mensaje “SMART capable but command failed”. Fujisu suele flaquear en cuanto a sectores defectuosos, produciendo errores en los datos.  Pero los discos SSD no quedan agenos a fallos, ya que pueden aparecer daños en la circuitería en todos los fabricantes y modelos, además de la degradación por escritura de sus céldas de memoria que ya explicamos...
Lo bueno de los HDD es que casi cualquier problema puede ser solucionado y los datos pueden recuperarse gracias a empresas especialistas que se dedican a ello, incluso ha habido casos de discos duros que han sobrevivido a incendios. Esto no es así en los discos duros SSD, que poco se puede hacer cuando sus chips fallan. 

¿CUAL ELEGIR EN CADA CASO? 

Llega la hora de la verdad y ahora analizamos tres discos duros HDD, tres SSD y otros tres híbridos. De bajo, medio y alto coste en cada caso para que se adapte a todas las necesidades y bolsillos. Espero que te sea de mucha ayuda:


  • Si lo que buscas es un disco duro magnético y con un coste de menos de 50€, puedes optar por el Western Digital Caviar Blue de 320 GB. Este disco duro está bastante bien de precio y tiene un buen rendimiento y fiabilidad. En cambio, si quieres un disco duro de un precio medio y algo más de capacidad, puedes elegir el Seagate Barracuda ST1000DM003 1TB 7200 rpm con un desembolso de menos de 80€. Con el tendras un rendimiento bastante bueno y es uno de los discos duros más fiables de 1TB de capacidad. Si no tienes problemas de dinero y deseas hacer la mejor compra, puedes adquirir el Seagate Constellation ES.3 ST4000NM0033 4TB tiene una capacidad inmensa y unas prestaciones de lujo, con la fiabilidad mejor que puedas encontrar (eso sí, el precio es de unos 270€). El Constellation está pensado para trabajar sin descanso, 24h y 7 días a la semana... 
  • En el terreno de los SSD, te aconsejamos el Plextor PX-128M5S de 128 GB, si buscas algo asequible por debajo de los 80€. Tiene una buena relación calidad/precio frente a otros competidores. Para desembolsos intermedios, puedes seleccionar el Samsung 840 Pro 256 GB, que cuesta unos 150€ y tiene una calidad muy buena. Nuevamente si lo que quieres es lo mejor del mercado y no te importa el dinero, tu disco duro es el Samsung 840 EVO 1TB que es tuyo por menos de 450€. 
  • Ahora pasamos a los híbridos (SSHD), si es que te ha gustado esta opción. Para un disco duro SSHD de bajo coste, unos 70€, puedes optar por el Toshiba SSHD 500GB. En cambio, si deseas algo intermedio de unos 100€, puedes comprar el Seagate SSHD ST1000LM014. Y el rey en este sentido es el Seagate SSHD ST4000DX001 de 4TB con un precio de algo menos de 200€. Como sabrán, en este sentido las unidades de Seagate cuentan con ventaja, ya que tienen la tecnología Adaptive Memory y sus competidores no. 

Ahora ya sabes más cosas para tu próxima compra...